Financiación ilegal e intento de control de las poblaciones «edificables» de la Provincia de Cartagena

El personaje siniestro de VOX en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia se llama Pascual Salvador.

Y el excoordinador de VOX Cartagena -y miembro actual de su Ejecutiva- Luis Armada, ha sido «el tonto útil» de Salvador para hacerse con el control del partido en la Trimilenaria.

La manera de obtener el cargo de coordinador de VOX fue ya un adelanto de cómo iba a funcionar el partido: se presentó en la sede nacional –acompañado de un empresario tan potente como deshonesto, muy conocido por no haber dejado ningún solar por edificar a base de “mordidas” al más corrupto PP de España (entonces dirigido por Luis Valcárcel y Pilar Barreiro)- y entregó en mano 6.000 euros como “donativo a quien, desde ese mismo momento, se convierte en su máximo valedor dentro del partido: Iván Espinosa de los Monteros, marido de Rocío Monasterio y a cuya cuenta corriente particular ingresaban –hasta hace un año- los afiliados de VOX sus cuotas.

La cuota de VOX se divide en dos parte: la que entregan a la sede nacional y la que se queda cada provincia; así las cosas, poblaciones tan importantes como Cartagena (que con 220.000 habitantes es más grande que 15 delas capitales de provincia de España) se quedaban completamente fuera de la financiación del partido de las cuotas de sus propios afiliados.

Por eso se decidió crear “la hucha del partido”, auténtica Caja B que supone la irregular financiación en todas las localidades de VOX de

España.

Para hacerse con el control absoluto del partido en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, Pascual Salvador fue designando personalmente (sin tener acreditación estatutaria para ello) a los coordinadores locales y para la trimilenaria ciudad de Cartagena escogió a un hombre tan servil como incompetente llamado Luis Armada.

La Cuenta Corriente de VOX Cartagena (es decir, la ilegal “hucha del Partido”) estaba a nombre del propio coordinador ¡con un número de cuenta que se correspondía con su número de teléfono móvil! y una tarjeta corriente de libre disposición que Luis Armada estuvo empleando para gastos particulares y sin justificar.

Es decir que «la hucha del partido» que el coordinador de VOX en Cartagena, Luis Armada Dorda, utilizaba con una cuenta bancaria distinta a la abierta por el partido supone»de facto«(según diversos juristas consultados por La Tribuna de Españael incumplimiento de la Ley de Partidos

Armada Dorda, utilizaba un sistema opaco para recaudar fondos de las personas afiliadas a la formación hacia una cuenta personal mediante un sistema de prepago fuera de los controles de la fiscalización del Tribunal de Cuentas. La recepción de donaciones en una cuenta bancaria distinta a la específicamente abierta por el partido para ese fin es una infracción de la Ley Orgánica de Financiación de Partidos (LOFP), que en su artículo 4.2.b especifica que las donaciones solo podrán realizarse en cuentas específicas para dicho fin.

Esta actuación irregular de Vox sería sancionable por el Tribunal de Cuentas como una infracción muy grave según consta en el artículo 17.2 a de la LOFP.

De hecho -y como tenemos sobradamente acreditado- Luis Armada, con el conocimiento del presidente de VOX Murcia Pascual Salvador y de su secretario , Francisco Carrera,  creó una la personal denominada la hucha del partido en la que pedían aportaciones al margen de la cuota de afiliación de partidos.

Como no existían fondos destinados específicos para Cartagena se creó un método para recaudar dinero de los afiliados y de algún empresario constructor muy interesado en que -tras los próximos comicios electorales- VOX entara en coalición con quien fuera necesario a cambio de quedarse con las concejalías de urbanismo: interés, la recalificación de los pocos trozos de costa que el PP dejó libre de sus corrupciones y pelotazos.

Luis Armada entregaba en persona a los afiliados unos papeles en los que aparecía un número de cuenta diferente al número de cuenta oficial de Vox en el que recogen las donaciones. En el concepto de la cuenta prepago se especificaba un número de teléfono, el móvil personal de Luis Armada Dorda. La cuenta, además, pertenece a Luis Armada, tal y como pudo verificar personalmente nuestros compañeros de La Tribuna de la Provincia de Cartagena.

Tal es así que un militante de VOX Cartagena, Carlos José Márquez Sánchez, se presentó en la sede del partido pidiendo (tal y como reconocen los estatutos) pidiendo conocer la contabilidad y presentando una carta que intentó se admitiera por el registrode entrada. Luis Armada se negó a dar entrada de ese escrito (algo absolutamente ilegal); posteriormente, el citado Carlos José Márquez Sánchez –junto con ocho afiliados más- volvieron a pedir esta revisión de la contabilidad a Murcia y Pascual Salvador, acompañado del secretario Francisco Carreras y del propio Luis Armadas convocaron a una reunión a los ocho afiliados (cuya acto díscolo y “conspirador” tan sólo era demandar su derecho a conocer cómo se empleaba el dinero del partido), una reunión en la que ni se les ofrecieron los datos que pedían ni, tampoco, admitieron la obligación de los estatutos de convocar elecciones locales para que fueran los propios afiliados quienes decidieran quién debía ser el coordinador de VOX Cartagena.

Pero es que, además, los afiliados fueron dados de baja de VOX sin siquiera recibir ninguna comunicación de su expulsión: un buen día comprobaron que el banco devolvía el pago de sus cuotas con el concepto de “Cuota Rechazada”. Su única «insubordinación» fue pedir, mediante escrito y conforme a los propios Estatutos de VOX, la contabilidad de VOX Cartagena.

Así se hacen las cosas en VOX en el Levante español… y esto no era más que el principio.

Pascual Salvador tiene a Armada como su tonto útil en Cartagena; sabe que no podrá ser mucho tiempo coordinador un hombre sin ningún carisma y sobre el que corren muchos rumores sobre su honestidad pero, por el momento, le resulta un hombre válido. Necesita que infiltre afiliados desde Cartagena en otras poblaciones limítrofes donde el número creciente de militantes le hace perder el control y, además, en poblaciones fundamentales para los negocios previstos de recalificación de terrenos y construcción de residenciales, campos de golf…

Para ello, alguien tan incompetente como Luis Armada (en un auténtico delirio de película de espías) decide crear su propio FBI (una especie de CNI de VOX Cartagena) y confía la responsabilidad de espionaje y contraespionaje del partido en la ciudad trimilenaria a una mujer que deja la polémica por donde pasa.

Resulta ridículo y hasta pueril que un partido que no tiene ningún representante público y que apenas posee un puñado de afiliados organice «un servicio de espionaje« pero hasta ahí llega el afán felpudo de Luis Armadas con el responsable del partido en Murcia, sus ganas de satisfacer todas sus ambiciones de control de la organización de ABASCAL & CÍA en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y delata, también, la personalidad «poco madura« de este Luis Armada, un aspirante a vivir de la política aunque sea haciendo fotocopias del futuro concejal de VOX en la Asamblea de la Región de Murcia.

VOX crea su propio Servicio Secreto en Murcia y Cartagena

Pero Luis Armada servil es un rato, pero tonto también, tan tan tonto que no se le ocurre nada mejor (con tal de incrementar la financiación irregular de VOX y contentar a su mentor en Murcia) que infringir la Ley de Protección de Datos cediendo a una militante del partido los datos personales de todos los afiliados para que pudiera hacer una campaña activa de recaudación de fondos. 

Además, esta afiliada -de nombre Alicia Ñíguez Jorquera se dedica a hacer una labor de espionaje e intenta averiguar cuántos de los afiliados de VOX poseen accione de la empresaSur Este Prensa Editorial, S.L. (propietaria, entonces de La Tribuna de España y con sede social en la ciudad de Cartagena) e incluso llama por teléfono a varios de ellos para que le confirmen si son o no accionistas y si pueden influir en la línea editorial de este periódico y conseguir que Josele Sánchez deje de publicar noticias contrarias a Santiago Abascal y su partido.

Varios miembros de la formación, descontentos con esta manera de proceder, se dirigieron a Luis Armada para pedirle explicaciones, que convocara una reunión y que enseñara las cuentas del partido. 

Así las cosas, Luis Armada ficha a un personaje de lo más controvertido en la política Cartagenera: una mujer, Alicia Ñíguez Jorquera que ya ha pasado por más formaciones políticas y en todas ha dejado la impronta de su extraordinaria ambición política, inversamente proporcional a su valía que se limita a haber trabajado como vigilante jurado de seguridad en una empresa familiar.

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